El poder popular alimentario se refiere a la capacidad de las comunidades, los pueblos y los territorios para decidir sobre sus propios sistemas alimentarios: qué producir, cómo producirlo, cómo distribuirlo y cómo defender el acceso a una alimentación real, diversa y culturalmente adecuada. Implica reconocer los saberes comunitarios, la autodeterminación alimentaria, la organización social, los procesos de resistencia y las prácticas que sostienen la vida en medio de un modelo económico que concentra el poder en las corporaciones y debilita la autonomía de los territorios. Desde esta perspectiva, el poder popular alimentario es una fuerza política que protege la tierra, el agua, la biodiversidad, la agricultura campesina, familiar y comunitaria, y las formas de producción que cuidan a las personas y a la naturaleza.
Para FIAN Colombia, fortalecer el poder popular alimentario es esencial para transformar las estructuras que producen hambre, malnutrición y desigualdad. Esto incluye acompañar procesos de exigibilidad, apoyar redes comunitarias de abastecimiento, promover mercados locales basados en alimentos reales, impulsar la participación efectiva en decisiones públicas, y defender la soberanía alimentaria frente a la captura corporativa. El poder popular alimentario es, en este sentido, una apuesta por democratizar el sistema alimentario, devolver el control a las comunidades y garantizar que la alimentación sea un derecho construido desde abajo, desde los territorios y desde la organización colectiva.